ARTÍCULO DE OPINIÓN 30
Por Ricardo Castillo Barrientos
El cerco económico y político se cierne sobre el régimen cubano castrista, mediante la Orden Ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, el jueves 29 para entrar en vigor el día 30 de enero, donde se mandata imponer aranceles contra las importaciones de países que venda o suministre petróleo a Cuba, a causa de la supuesta amenaza a la seguridad nacional la política exterior de los Estados Unidos de América, por “grupos terroristas estacionados en Cuba”.
La determinación del gobierno trumpista afecta directamente a la soberanía nacional de México y a la política solidaria y humanista del pueblo y gobierno mexicano, desde el triunfo de la Revolución Cubana, el 1º. de enero de 1959, bajo la conducción del comandante Fidel Castro Ruz.
En múltiples ocasiones los sectores progresistas del país y el gobierno mexicano han sido ejemplo de la solidaridad internacional hacia la República de Cuba, en especial, a partir del bloqueo económico, comercial y financiero a la mayor isla de las Antillas, a través de la Orden Ejecutiva establecida por el presidente John F. Kennedy, el 3 de febrero de 1962, luego de la nacionalización de empresas comerciales estadunidenses.
En este contexto y en condiciones adversas ha estado subsistiendo el noble pueblo cubano, cuyas dificultades se acrecentaron a partir del derrumbe de los países del bloque socialista en el lapso 1989-1991, simbolizado por la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, generando un largo “periodo especial” de crisis económica en Cuba, a causa de la disolución de la Unión Soviética y del Consejo de Ayuda Económica Mutua (COMECON), que regía el comercio de los países socialistas.
A partir del gobierno del presidente Luis Echeverría Álvarez, en 1975 se establecieron los primeros acuerdos energéticos con Cuba, sucesivamente con gobiernos del PRI, PAN y MORENA, hasta la actualidad.
En el año 2025, México exportó 17,200 barriles diarios de petróleo crudo y 2,000 de productos derivados del petróleo, en años anteriores las exportaciones fueron mayores con precio reducido y condonaciones de adeudos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido enfática frente a la decisión del presidente Trump de imponer “arancel ad valorem”, a los países que suministren petróleo a Cuba, a México y miembros de la OPEP, manteniendo una clara postura “sin poner en riesgo al país”, en las relaciones comerciales con USA.
Reconoce la Mandataria de la Nación que la imposición de aranceles “podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance, afectando hospitales, alimentación y otros servicios básicos como la generación de electricidad”. Ante la eventualidad de este panorama, México buscará apoyar al inerme pueblo cubano, sin que nos cause alguna afectación o consecuencias.
La ayuda humanitaria se traducirá en el envío de alimentos y otros insumos, concluyendo transitoriamente el envío de recursos energéticos a la isla, con la que históricamente hemos mantenido lazos de hermandad, fraternidad y solidaridad.

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