LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
El boleto de admisión en Morena cambió. Se está imprimiendo con otra tinta y con otro papel. Pese a que la función y el espectáculo sean los mismos. No cambian el guion, el argumento central ni la trama. Los actores de toda esa tramoya se limitan a seguir las mismas reglas y secuencias de diálogos retóricos, engaños embozados de beneficios y a presentarse como los auténticos “salvadores” de un gobierno que, presumen no ha cumplido con las expectativas ciudadanas. Aunque en esencia repetirán las mismas fallas y vicios. Y cabe la sospecha de que incluso, sea peor el supuesto remedio que la enfermedad. Con el tiempo esos aspirantes a cargos de elección se transmutan en la antítesis de aquello que proclamaron y defendieron rabiosamente en el discurso a conveniencia. El punto es clavarle la duda al votante. Persuadirlo de que son la mejor opción. Y aquella escena vodevilesca percibida inicialmente como una comedia optimista y risible hasta la hilaridad, termina convertida en decepción y drama. Como todas las malas obras teatrales.
CABALLADAS ANÉMICAS. – En su momento el polémico ex gobernador priista Rubén Figueroa Figueroa, acuñó aquella frase que se quedó como referente de una deplorable situación de la que siempre han tratado de prescindir todos los políticos. Es decir, no se dan por aludidos: “la caballada está flaca”. Significaba que no había personajes competentes en términos electorales. O si existían, estaban muy limitados. Intelectual, administrativa y políticamente. Esa profecía vuelve a cobrar sentido en la actual coyuntura. Se lee así: 1.- Todos los aspirantes a gobernador por Morena intentan infructuosamente, vender resultados de ficción. Pero casi la mayoría han fracasado. Destacan los tres punteros. Y la “recomendada” de la presidenta Claudia Sheinbaum. Así, el senador Toro acaba de rendir su informe de labores. Como senador su deber prioritario consiste en legislar. Empujar, discutir y aprobar leyes que beneficien a la población. No gobernar ni entregar dádivas a la población. El punto es que todas las leyes que presumió haber aprobado, traían “línea” directa presidencial. Y eso no se puede atribuir como un resultado o gestión personal. La senadora Beatriz Mojica asume ir a la delantera de las encuestas. Pero tampoco ha entregado resultados convincentes. Ha vendido pura saliva que va pegada al discurso manipulador. Y desde luego, solventado financieramente aquellas encuestas que la ubican a la delantera. Esa actitud en sí misma, es ya un acto de corrupción que ningún órgano electoral quiere ver. Y en esa misma tesitura corrupta se encuentra Estela Damián Peralta, que en quince días ha crecido en las estadísticas ─desde luego, en su propia imaginación (que ni el ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama logró cuando hizo campaña en redes), y en la de la presidenta Claudia Sheinbaum quien atraviesa por su mayor crisis de legitimidad─, hasta alcanzar a los punteros. Lo cual escapa a cualquier razonamiento y aplicación del sentido común. Porque dicha escala la obtuvo increíblemente, realizando un conveniente proselitismo de escritorio, desde la comodidad de las entrevistas en las redes sociales y desde su propia y personal frivolidad. Y así, cualquier ciudadano lo podría hacer. La diferencia es que no son recomendados de la presidenta. 2.- La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez vende la idea de aparecer en el tercer lugar de las encuestas por el gobierno de la entidad. Pero su controversial trayectoria se cuece aparte. No solo la persiguen los fantasmas de la corrupción derivada de millonarias cantidades del presupuesto federal sin comprobar, sino su auténtica ineficacia como alcalde de ese municipio. Desde la dotación de agua potable a colonias que por décadas la han padecido. Pasando por la incontenible violencia e inseguridad que crece ante la marcada indolencia de la autoridad municipal. Hasta la terrible, negligente y criminal contaminación de la bahía con aguas residuales. Una encuesta de febrero pasado atribuida a la firma Mitofsky, la ubica como la segunda peor alcaldesa del país de aquellos municipios con salida al mar, sólo por detrás de Norma Bustamante, alcaldesa de Mexicali y por encima de Edith Villavicencio que gobierna el municipio de Mulegé, Baja California Sur. ¿Cómo y con qué podría Abelina situarse eventualmente, como ganadora de las encuestas torcidas, manoseadas e infladas que venden ruidosamente los aspirantes a gobernador por Morena? A pesar de que también se vende como un actor “de territorio” ─palabra preferida de los morenistas─, a ella simplemente no le alcanza. La caballada no está flaca, sino anémica.
HOJEADAS DE PÁGINAS…En la elección de 2015, un solitario Pablo Amílcar Sandoval compitió por primera vez y como aspirante de Morena, como candidato a gobernador. Obtuvo apenas seis puntos de la votación en aquellos comicios. AMLO decidió quitarle ese privilegio a Lázaro Mazón Alonso, por los hechos de Iguala que involucraron al ex edil perredista defenestrado José Luis Abarca Velázquez, preso actualmente en el penal de Coahuila. Y que el propio Lázaro había recomendado en la elección de 2012 ─junto con el actual “operador” de Estela Damián, Sebastián de la Rosa Peláez─ ante las tribus perredistas de Los Chuchos y ante el propio ex gobernador Ángel Aguirre. Eran tiempos felices para Lázaro y Sebastián. Hoy la fila de aspirantes a gobernador creció exponencialmente en ese partido. Y la lógica de AMLO de hacer a un lado a los corruptos en 2015, está alcanzando hoy a varios prominentes miembros del partido guinda con la presión sistemática del gobierno norteamericano.














