ARTÍCULO DE OPINIÓN 48
Por Ricardo Castillo Barrientos
Una vez cerrado el capítulo de los registros de aspirantes a la Coordinación Estatal de Comités de la Transformación y Soberanía Nacional de MORENA, no podría afirmarse que las aguas vuelvan a su nivel, después de la expectativa hasta el último minuto del eventual registro del senador Félix Salgado Macedonio.
El mismo legislador con licencia sigue vociferando ¡Hay Toro! Cuando no hubo al final de esa etapa crucial del partido guinda, consigna repetida hasta el cansancio por sus adláteres en las instalaciones de “Perritos Felices”, recién incorporadas al Instituto del Deporte de Guerrero (INDEG), del Gobierno del Estado, utilizadas para actos políticos y eventos deportivos.
“El Toro sin Cerca” se ha convertido en un personaje de resonancia nacional, los medios de comunicación del país dieron cuenta del persistente interés del senador calentano de contradecir la propuesta de la Presidenta Claudia Sheinbaum y a cuestionar la normatividad de interna del instituto político que lo llevó al Senado de la República en dos ocasiones y a su hija, Evelyn Salgado Pineda, a la gubernatura del estado.
Superada la etapa de los registros, Salgado Macedonio ha anunciado por enésima ocasión un intenso recorrido por el estado en “Defensa de la Soberanía Nacional” y de la Presidenta Sheinbaum, como ha marcado la línea la dirigencia nacional partidistas a los legisladores y estructuras de MORENA.
Salvo esta actividad el senador Félix Salgado deberá reincorporarse a sus actividades legislativas y cumplir con su principal obligación constitucional y política para la cual fue elegido por secunda ocasión consecutiva.
Sin embargo, ha mostrado un inusitado interés en realizar tareas partidistas en apoyo de quien resulte ganadora de la encuesta definitiva e inapelable que la Comisión Nacional de Elecciones, a cargo de Citlalli Hernández Mora, dará a conocer en la última semana de julio o en la primera quincena de agosto.
Desde luego al senador Salgado le asiste el derecho de participación en campañas políticas, pero está mostrando un mayor interés hacia una actividad que debería de ser secundaria y privilegiar su responsabilidad principal como legislador en la Cámara Alta.
En los próximos meses habrán de designarse por el método de encuestas o consenso, a cargos de diputados federales y locales, presidentes municipales, síndicos y regidores, donde en procesos anteriores el afamado “Toro” pudo influir en las decisiones para favorecer, -era lógico y esperado- a subordinados desconocidos de su corriente política actualmente en el poder.
Ha trascendido públicamente que el grupo político del “Toro” está dispuesto ha dar la madre de todas las batallas para obtener bajo su dominio a las alcaldías de Acapulco con Liz Salgado Pineda y Ricardo Salinas; en Chilpancingo, Jesús Urióstegui y Jorge Salgado; Iguala, Celeste Salgado Pineda y la directora del periódico “El Guerrero”, Sol Salgado Pineda para diputada. Habría que recordar que en el proceso anterior no obtuvo estas alcaldías, que ahora pretende adjudicarse con menor influencia política.
A simple vista estas son las cartas que el senador con licencia injustificada Salgado Macedonio, tiene programado jugar con ¡Toro! y continuar ejerciendo presión política a Ariadna Montiel y a Citlalli Hernández, dirigentes del Comité Ejecutivo Nacional, para que le concedan esos cargos de representación popular, situación que se ve lejana y difícil por el abierto desafío al poder presidencial y al partido político, --con la venía de AMLO- que le entregó sin miramiento el maltrecho estado de Guerrero.














