domingo, 5 de julio de 2026

LAS FIESTAS POPULARES Y LA ECONOMÍA EN LA COSTA CHICA

 


Por César González Guerrero.                

En México existe una gran variedad de  costumbres y tradiciones populares, cuyo origen data desde la época antigua, a tal grado que se han hecho leyes.        

Es decir, ya forman parte de las efemerides oficiales que, a su vez, significan días de asueto, o sea descanso obligatorio.             

Aunque el presente escrito no pretende abarcar el tema a nivel nacional, sí es motivo de reflexión en ese contexto. Lo que sucede en los pueblos de la Costa Chica, se presenta en las 32 entidades federativas.                 Hay cientos o miles de ejemplos.                 

Y es que las fiestas populares, de todo tipo, forman parte de la actividad económica mundial, razón por la cuál se hace necesario su promoción y continuar fomentando, de manera  organizada y planeada.        

Las fiestas populares generan empleo, inversión, gasto, consumo, producción, satisfacciones, alegrías, distracciones, y por supuesto, se olvidan, momentáneamente, tristezas y penas. 

Casualmente, se observa como, la población con menos poder adquisitivo, es la que mejor disfruta de esos momentos felices.        En la Costa Chica, todos sus municipios, tienen un denominado Santo Patrono, que se refiere a la asignación del nombre de una imagen religiosa del catolicismo, a la catedral, iglesia o capilla. Desde luego venerada cada año con todos sus protocolos y rituales, incluida la fiesta. Eso implica una interacción ciudadana que, a través de los llamados Mayordomos, se encargan de coordinar todas las actividades correspondientes.                                

Es así como, dentro de las fiestas más importantes, se mencionan las siguientes: Día de los Reyes Magos, de la Candelaria, Cuarto Viernes, Semana Santa, La Santa Cruz, San Isidro, San Juan, El Señor Santiago, San Marcos, San Nicolás, el Señor del Perdón,  el Santísimo, el Padre Jesús, San Miguel, San Martín de Porres, Cristo Rey, la Virgen de la Natividad, San Judas, Día de muertos, la Virgen de Guadalupe, la Navidad, etc, etc.                            

Tal ves existan otras celebraciones más, con mayor o menor impacto social y económico, pero lo interesante de este tipo de eventos es la gran movilización que se realiza en cada pueblo, unos por la fe, la creencia o costumbre, y otros por la generosidad que los personajes agasajados les han otorgado en asuntos de salud, economía y bienestar. Son los agradecimientos y llamados milagros recibidos, en lo individual, familiar, o de otra índole. 

Las fiestas mencionadas tienen un alto significado moral, en la poblacion, que todo se  hace con respeto y devoción. Independientemente de que en ocasiones se presentan los excesos.                  

Las fiestas populares siempre serán el motor de los pueblos, que unen y permiten una convivencia social, muy necesaria, en una sociedad ansiosa de estar en armonía, tranquilidad y paz social.               

Para que una sociedad logre esos propósitos, se requiere de autoridades que se responsabilicen de la logística y apoyos preventivos.    

Así, coordinadamente, autoridades y sociedad, podrán desarrollar y disfrutar de las fiestas populares, en sana convivencia.

¡Vivan las fiestas populares!

No hay comentarios:

Publicar un comentario