jueves, 23 de junio de 2022

LA IMAGINACIÓN EN LA INFANCIA*

 


“El mundo civilizado, el de la cultura, a diferencia del mundo de la naturaleza, es producto de la imaginación y de la creación humana”. Lev Vygotsky.

*Por Efraín Flores Maldonado, Doctor en Ciencias de la Educación.*

*Con aprecio al Dr. Javier Saldaña Almazán ex- Rector de la gloriosa UAGRO.*

En 1930 el gran psicólogo y pedagogo Lev Vygotsky, publica un texto titulado “La imaginación y el arte en la infancia”, del cual tomo los conceptos más relevantes .

 Quienes diseñan e implementan contenidos y metodologías escolares y están en contacto con la niñez en el proceso de formación educativa y a la luz de nuevos modelos educativos, están aplicando en Mèxico novedosas metodologías experimentales.

A pesar de ello, el Estado mexicano no ha obtenido resultados de calidad estándar en la educación básica de nuestro país. 

El psicólogo y educador señala que, la imaginación desde la niñez es un producto mental indispensable para maximizar el desarrollo y bienestar de los seres humanos.

 Afirma que, la verdadera imaginación solo existe cuando el cerebro es capaz de diseñar y ejecutar acciones competentes… para crear, descubrir e inventar. 

Agrega que toda imaginación verdadera debe estar dotada de evidente plasticidad; esto es, una cualidad para adaptarse “y conservar las huellas de sus cambios”. 

En este trayecto el niño y el adulto repiten y reproducen acciones que les son benéficas, pero también crean escenarios ideales de un futuro mejor.

Yo diría que la imaginación excelsa, se ubica en prospectiva; en esa capacidad de diseñar futuros utópicos en el presente, pero deseados y posibles posteriormente.

La imaginación posee competencias polivalentes, capaces de combinar productos imaginados; capaz de mezclar realidades e ideas, porque “un cerebro con imaginación, logra reelaborar y crear con elementos de experiencias pasadas, nuevas formas, normas y planteamientos”. 

Así, a partir de la imaginación es posible la creación y acción artística, educativa, técnica y científica, porque ninguna imaginación es estática. 

Vygotsky afirma que “a cada periodo infantil corresponde su propia forma de imaginación y de creación”; en la primera infancia, la imaginación se dibuja como fantasía y realidad, que produce los primeros rasgos de la conducta humana. 

Fantasía y realidad en el niño, se producen y reproducen mutuamente; se alimentan y retroalimentan. Ambos elementos trazan huellas en el cerebro infantil y se conservan en parte constituyendo la génesis y desarrollo de la memoria.

 Pero la infancia no es elemento solitario, sino inmerso en la familia y la sociedad de cuyas experiencias absorbe y aprende; se vuelve refractario y solidario. 

Vygotsky afirma que en los infantes, las fantasías de la imaginación “influyen en los sentimientos” y en las conductas; aunque estos no concuerden con la realidad. 

En ese tránsito entre realidad y fantasía, se van formando en el ser humano, los factores emocional e intelectual. De esta manera, “lo que llamamos creación, es un parto consecuencia de una larga gestación”. 

Vygotsky afirma que, “las huellas de impresiones externas en nuestro cerebro, constituyen procesos que se mueven, cambian, viven y mueren” y que en tal trayecto, niños y adultos extraemos algunos rasgos de la fantasía, el pensamiento y la realidad, a los que llamamos disociación.

Esto es, un proceso selectivo y electivo, mediante el cual, en última instancia, se proyecta y eficienta el pensamiento y el proceso de enseñanza-aprendizaje en la infancia.

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