jueves, 23 de julio de 2026

Nuevo Comienzo

 


Reflejos

Por: Glendobeth Gutiérrez Castrejón

Cada año sucede algo que pocos notan.

Alguien que termina el nivel medio superior, mete en una morrala dos cambios de ropa. Una madre retuerce el mandil. Un padre piensa a quien venderá su siembra antes de cosecharla.

Los padres se preguntan: ¿Cómo vamos a hacerle para que este tenga mejores oportunidades que nosotros?

En los hijos hay talento y muchas ganas. Lo que falta son las oportunidades para trascender.

Es sabido que terminar el bachillerato, no garantiza estudiar una carrera.  Se pudo haber tenido promedio de 10, pero ahora la escuela está lejos; se debe pagar renta, agua, luz, pasajes, comida, copias…

Quienes pueden hacerle frente al desafío con algún apoyo económico, en especie o moral, o con un empleo compatible, le siguen; los otros se quedan con el trago amargo y a sudar la gota gorda.  En el estancamiento pierden los jóvenes, sus familias y México.

Por ello, cuando se hace publica la llegada de una nueva universidad, que atenderá a quienes habían perdido las esperanzas, vienen a la mente historias que pueden ser diferentes porque los hijos tendrán mayores oportunidades que sus padres.

La ilusión crece porque una nueva universidad cerca, trae la idea de que la distancia ya no les frustrará sus anhelos a la juventud.

Esa ilusión es la que se ha renovado con el anuncio de que en Acapulco, se instalará la Universidad Nacional Rosario Castellanos, a partir del próximo ciclo escolar.  Por lo que muchas familias podrán ver realizadas muchas de sus metas.

Según información difundida, esta universidad ha crecido mucho en el país, dado que cuenta con la modalidad presencial y a distancia. Esta última permite a cualquiera estudiar a diferentes horas del día desde cualquier lugar que tenga internet.

Habrá quienes tengan dudas sobre la infraestructura, docentes, programas académicos, becas y la vinculación con el mercado laboral. Se entiende.  Sin embargo, no debe olvidarse que un nuevo espacio para estudiar, es mejor noticia que una puerta atrancada.

Esta nueva oportunidad que recientemente se anunció, es el resultado de la coordinación entre la gobernadora de Guerrero, Evelyn Cecia Salgado Pineda, la Universidad Nacional Rosario Castellanos y el Gobierno de México, en favor de los guerrerenses.

Ojalá que el esfuerzo tripartito no se heche en saco roto, que se aproveche por sus beneficiarios y que, cuando cada quien vaya obteniendo su título, haya algarabía entre los egresados y quienes los respaldaron: sus padres, hermanos, abuelos, tíos, sobrinos y hasta el perro con el gato.

La buena noticia del anuncio y de la futura inauguración, quizá duren unos cuantos días, pero seguramente la gratitud durará muchos años, porque en nuestra entidad se le abonó, para tener un nuevo comienzo.

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