LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
A muchos hombres, el poder no solo los envilece, sino que los hace obstinados. Empeñados en obtener lo que persiguen al costo que sea, pero sin una base sólida y confiable como aval. No hay indicadores externos ni internos orientados a confirmar que ganaran una elección. Todos se muestran adversos a sus proyectos. Pese a ello, insisten. Como si el pasado fuera fácil de olvidar. Como si los votantes no modificaran su percepción de las cosas y de los aspirantes a los cargos de elección popular. Como si la manipulación de las masas garantizara la misma obediencia de siempre. Como si nada cambiara. Hay que ir a los hechos.
DESPLAZAMIENTOS DEL PODER. – Guerrero fue siempre concebido como un territorio dominado por dos partidos políticos: PRI y PRD. Pero al reproducir sistemáticamente el segundo de ellos, los vicios y corruptelas del primero, su declive va en ascenso. De hecho, el PRD podría perder su registro aquí en la próxima elección federal de 2024. Y el PRI desaparecer como el partido del “segundo lugar”. los aspirantes postulados por la alianza PRI-PRD estarían enfrentando escenarios producto de esta misma debacle. Es cuestión de atar los cabos: 1.- Uno de los partidos políticos que viene empujando con fuerza en el escenario nacional, es el partido Movimiento Ciudadano (MC). Trae en sus alforjas un aspirante a la presidencia que le va a quitar muchos votos al Morena: el alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del malogrado aspirante a la presidencia por el PRI en 1994, Luis Donaldo Colosio Murrieta. El propietario de ese partido, Dante Delgado Rannauro, amenaza con ir solo a la competencia electoral del 2024. Su propuesta es una sola: postular a jóvenes que “no están maleados”, con cierto conocimiento de la política y con perfiles ganadores sustentados en carismas. Le ha funcionado. En Guerrero, el MC podría desplazar del segundo lugar electoral, tanto al PRI como al PRD. Desde luego, excluyendo al empresario Luis Walton, convertido en lastre para el MC por ser ya un “cartucho percutido”. El partido de Dante Delgado podría dar una sorpresa aquí. 2.- El ex candidato a gobernador por el PRI, Mario Moreno Arcos, asegura que se quedó en ese partido bajo la promesa de ser él, próximo candidato al senado de una alianza PRI-PRD-PAN en 2024 “que podría incluir al MC”. PRI y PRD van a echar mano de sus cuadros de siempre para esa elección. Los tradicionales indispuestos a renunciar a postulaciones que evalúan ganadas internamente, pero nunca al exterior. Y eso anticipa la derrota electoral. El PAN tiene apenas presencia simbólica en las urnas. Además, la alianza PRI-PAN-PRD viene de perder cuatro de seis gubernaturas que se jugaron el pasado 5 de junio. El PRD perdió su registro en cuatro de ellas. Y el PRI estuvo a punto de hacerlo en Quintana Roo. Por eso, el MC tiene clara la película en Guerrero: no ir en alianza con ninguno de esos partidos. Y, por lo tanto, resulta poco probable que respalde a Mario Moreno, como su aspirante al senado. 3.- La confianza del PRI-PRD para ganar eventualmente elecciones y recuperar terreno en la entidad, se sustenta en un solo hecho: el desgaste acelerado de la actual gobernadora del Morena, Evelyn Salgado y de su padre, el senador Toro. No tienen ningún otro tiro en su cartuchera. Creen que, al aparecer el desencanto y caer la confianza en el Morena, muchos votantes van a regresar a sufragar por esa alianza partidista. Aunque postule a los mismos depredadores del pasado. Pero lo cierto es que el hartazgo ciudadano hacia ambos partidos políticos continúa. Con un ingrediente adicional: el Morena tiene de su lado el manejo del presupuesto federal que, como lo hizo el PRI en su momento, hace ganar elecciones. Y la idea de AMLO parece enfocada a desaparecer progresivamente al PRI-PRD en entidades donde hay campo fértil para hacerlo. Guerrero es una de ellas. Por eso mismo, ni el PRI ni el PRD tienen asegurado arribar al senado de la república por la vía del “repechaje”. Como tradicionalmente lo han hecho. Esta vez, el escenario se muestra para ellos más sombrío que en 2021.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Aunque el senador Toro Salgado admita que ni él ni su hija intervendrán en la renovación de la dirigencia estatal del Morena, lo cierto es que Félix necesita tenerla como aliada para operar lo que viene en 2024: su reelección como senador. Y el despliegue de la mayoría de sus cuadros políticos en las candidaturas a las diputaciones federales y locales. Para asegurar obediencia y lealtad de quienes lleguen a las curules con el fin de escalar a su vez, el peldaño de su tercera postulación como aspirante a gobernador en 2027. Pero el reloj político tiene todavía, mucha cuerda que jalar.

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