LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
Lo de las comparecencias de funcionarios del gabinete estatal ante el Congreso local forma parte de una agenda legislativa agotada. Es parte de la cultura priista de los exhibicionismos orientados no a leerle la cartilla al funcionario o secretario de despacho con el fin de que recomponga el camino andado, o se enfrentará a la eventualidad de su renuncia; sino para demostrar que los funcionarios del gobierno en funciones “lo están haciendo bien”. Al final del día, vuelven a sus cargos complacidos con su “lucimiento” personal ante los diputados locales a quienes en varias ocasiones y dependiendo de su experiencia política y en el cargo, llegan a “chamaquear”. Y alguna que otra prensa los vitorea dependiendo del arreglo. Hay que ir por partes.
COMPARECENCIAS INÚTILES. – La agenda social se contaminó por la violencia desbordada de los últimos días. Y ahí hay cuando menos dos responsables directos de la seguridad y de la contención de la impunidad: el secretario de seguridad pública estatal, Evelio Méndez Gómez y la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón. La agenda legislativa local amenaza con llamarlos a comparecer. 1.- Cuidadoso y tirando la piedra y escondiendo la mano, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, el morenista Alfredo Sánchez Esquivel asume que desde hace dos meses se les iba a llamar a comparecer a los dos funcionarios “pero no es una propuesta mía, se tiene que buscar los consensos entre los diputados”. Si no es una propuesta suya ¿entonces de quién es? ¿de la fracción del PRI o del PRD? Es evidente que Sánchez Esquivel cuida el terreno que pisa. Porque no quiere confrontarse abiertamente con el gobierno de Evelyn Salgado. Lo que no evalúa es que, en algún momento lo tiene que hacer. Para vender con reservas, la falaz independencia del Poder Legislativo respecto del Ejecutivo. Y desde luego, para sembrar el terreno para sus futuros proyectos de poder. El problema es que sigue apelando al mismo recetario político aprendido en la escuela priista. Y por ese lado le van a brincar las cabras. 2.- Ni la fracción legislativa del PRI ni la del PRD, tienen la intención de llamar a comparecer a los dos funcionarios de la gobernadora. Por simples valores entendidos: ellos no están preocupados por la inseguridad que impacta de frente en los ciudadanos de a pie, sino por observar en silencio, el desgaste político acelerado de Evelyn Salgado. Pero al hacerlo así, renuncian tácitamente a su condición de opositores. Lo peor es que confirman también, acuerdos políticos soterrados e inconfesables con el Toro Salgado y su hija. Con un agravante: ante los ojos ciudadanos pierden en vez de ganar. Porque al no existir contrapesos políticos que debatan públicamente sobre las crisis recurrentes del actual gobierno con el fin de que la gobernadora intervenga y solucione, se tornan cómplices de lo descompuesto. ¿Cómo recuperar plusvalías electorales perdidas con ese tipo de comportamientos? PRI, PRD, PAN y todos los partidos pequeños sellan así, la próxima debacle electoral que ya se cierne sobre ellos. 3.- Aunque comparezcan el secretario de seguridad pública y la fiscal, al final de cuentas no existe un indicio real en materia de que entregarán resultados. Porque la violencia sigue imparable. La contención del delito no lo pueden frenar con su anestesiada policía preventiva, las alcaldesas de Acapulco y Chilpancingo; la fiscal no logra neutralizar la nociva cultura de la impunidad dado que los crímenes políticos y otros de alto impacto no han sido resueltos. ¿Qué argumentarán en su descargo ante la tribuna legislativa? ¿Nos van a recetar nuevamente el consabido “atole con el dedo” a todos los guerrerenses? ¿O de plano, irán a presentar su renuncia voluntaria ante el poder legislativo? Ninguna comparecencia sirve si adolece de resultados. Porque la retórica engañosa dejó de surtir los mismos efectos del pasado. Pero lo que veremos es justo eso: un show político descontinuado con efectos exclusivos para las élites del poder local. No para los ciudadanos que padecen las ineficacias e indolencias de los comparecientes.
HOJEADAS DE PÁGINAS… Los paristas del Colegio de Bachilleres afiliados al SUSPEG tienen desquiciado el centro de Chilpancingo. Su petición para destituir al director general de esa institución, Jesús Villanueva Vega, no ha encontrado respuesta. Quizás porque las formas en política, tampoco han cambiado. Y Villanueva Vega sigue siendo un protegido político del Toro Salgado. Con ese tipo de cobijas, los paristas difícilmente lograrán su objetivo. Las relaciones de poder sustentadas en las complicidades se imponen por encima de todo.

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