viernes, 17 de junio de 2022

El peón sacrificable

 


LECTURA POLÍTICA

Noé Mondragón Norato

En los escenarios de crisis recurrentes del gobierno estatal evelynista, se hacía necesario ubicar una válvula de escape. Y se encontró casi providencialmente en el Colegio de Bachilleres, convertido en una cueva más de Alí Babá y los 40 ladrones. El señalamiento fue directo y estuvo a cargo del contralor estatal, Eduardo Loria Casanova, quien acusó al ex director de esa institución, el priista Fermín Alvarado Arroyo, como el responsable de no comprobar en cuatro años, mil 300 millones de pesos. De ahí abre lo demás.

SACRIFICAR A LOS PEONES. – Como en el juego de ajedrez, las piezas sacrificables en el tablero y un entorno marcado por la corrupción y los peculados, son los peones. Y en situaciones de crisis se apela a ellos necesariamente. El pulso es elocuente: 1.- Muchos son los actores que juegan en esta percudida trama. Pero se partió de la base para reventar el conflicto: el paro laboral de más de cien planteles de los Cobach demandando la destitución del actual titular, el morenista y ex diputado local, Jesús Villanueva Vega, “por no mostrar capacidad resolutiva”. Ese fue el pretexto de los dirigentes sindicales del SUSPEG que fueron movilizados deliberadamente a fin de tender el cerco sobre el ex funcionario priista. Porque fue el propio Villanueva Vega quien, en los inicios de diciembre de 2021, había anunciado que Fermín Alvarado dejó a la institución con un déficit financiero de más de 986 millones de pesos. Y que ya había presentado la denuncia respectiva ante la Secretaría de la Contraloría, que hoy confirmó esa información, pero añadiendo 314 millones de pesos más. Acorralado por los hechos y siendo “carnal” del senador Félix Salgado, el director general del Cobach no estaba dispuesto a renunciar a su cargo como lo demandaban los paristas. De hecho, encontró el respaldo del secretario general de gobierno, Ludwig Marcial Reynoso quien atajó que “no se trata de quitar por quitar funcionarios y no será removido del cargo”. 2.- El contralor Loria Casanova fue designado en ese cargo por el ex gobernador Héctor Astudillo el 1 de agosto de 2018. Resulta que en el gobierno de Evelyn Salgado donde fue ratificado, auditó recientemente al ex titular de los Cobach Alvarado Arroyo, en los periodos 2018, 2019, 2020 y 2021. Y durante esos cuatro años como funcionario astudillista no se percató —o le ordenaron guardar silencio— de las trapacerías millonarias de Fermín. Fue ocho meses después de la llegada de Evelyn Salgado al gobierno estatal, que ahora sí hizo los señalamientos corruptos. Con ello, la película queda clara: Loria Casanova no solo fue ratificado para cubrirle las espaldas al ex gobernador, sino para deshacerse de los indeseables priistas que junto con el senador Manuel Añorve, van a marginar en la próxima elección federal de 2024. Lo que sigue es natural: no habrá prisión para Fermín Alvarado, pero sí inhabilitación. Y con esa tarjeta roja, difícilmente se levantará del piso en el futuro. Con la ayuda de Loria, tanto Astudillo, Añorve y Evelyn Salgado — esta última, en nombre del simulado combate a la corrupción—, están jubilando políticamente al ex titular priista del Cobach. 3.- Si se mira bien, Fermín Alvarado les estorba tanto al ex gobernador Héctor Astudillo, como al senador Manuel Añorve. Porque es en Acapulco donde el PRI se aferrará a la disputa por la alcaldía, teniendo como aliado el desastroso desempeño de la alcaldesa morenista, Abelina López Rodríguez. Y Añorve evalúa como suya la candidatura del PRI. Por su parte, Astudillo va a meter a su hijo, el actual diputado local Ricardo Astudillo, como candidato a una de las diputaciones federales por aquel puerto. Hay indicios de que Fermín estaría en la senda de disputar justamente, esas dos posiciones. Neutralizarlo era la opción. Y de paso, le ayudaron a la gobernadora a desactivar el plantón que emprendieron los Cobach demandando la renuncia de Jesús Villanueva. Pero ya terminó y este se mantuvo en el cargo. No pudo resolver escudándose en los millonarios desvíos de Fermín, que, a estas alturas, se convirtió en el peón sacrificable de ese pervertido juego de ajedrez político.

HOJEADAS DE PÁGINAS…El aumento en el pago de los impuestos ciudadanos ordenado por el presidente AMLO a través del SAT, no ha servido para bajar la inflación y el consecuente aumento de los precios, así como la reducción del poder adquisitivo del salario, pero sí para emplear esos recursos en gastos suntuosos y ofensivos de alimentos destinados a la oficina del titular de la Secretaría de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O. Se descubrió que paga en promedio dos millones de pesos mensuales en la compra de lasaña, suadero, lomo, surimi de pescado, tinta de calamar, huachinango de entre los trescientos insumos. Como se ve, nuestros impuestos están siendo bien empleados.

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