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sábado, 10 de enero de 2026

LOS REYES MAGOS EN COSTA CHICA


Por César González Guerrero.                   

En los años sesentas, cuando algunos teníamos entre 5 y 10 años de edad, desconocíamos que el 6 de enero podíamos recibir la visita de estos legendarios personajes. En esos tiempos nuestra tierra Copala, y varios pueblos de la región Costa Chica, careciamos de los servicios públicos elementales, principalmente de la energía eléctrica y carreteras. Tal vez debido a ello los reyes no se atrevían a visitarnos.                

Y es que la pobreza fue tan extrema que, si acaso hubo una ocasión, solo recibimos dulces,  vejigas, galletas de animalitos, norteñas o jarochas. Alguna vez, posiblemente, recibimos carritos, caballitos y muñecos de plástico, pelotas, etc. Los Reyes magos no tenían para más.                         

Después de los 10 años de edad, en 1970, entendimos el porqué los reyes nos tenían abandonados, en una fecha que debimos haber disfrutado, como otros pequeños de las ciudades.       

Es muy triste recordar cómo, en esa época, los afortunados fueron muy pocos. Nos conformabamos con ver los regalos de los amigos vecinos, hijos de las 2 o 3 familias con una posicion económica mejor.                  

Eso sí, hubo alguna ocasión en que mi padre se fue de bracero a los Estados Unidos, y sin ser día de reyes, recuerdo que nos compró, a mi hermano mayor y a mi, un triciclo, unos timbales, y a mis dos hermanas muñecas "que se dormían" y "hablaban".  Y un radio para la casa... que fue de lo más valioso.         

Los Reyes magos de la Costa Chica, y posiblemente de todo Guerrero, hasta 1970, pasaron desapercibidos en la mayoría de los hogares campesinos.             

Años después, ya con la radio y televisión, nos enteramos que en nuestra infancia, nos faltó ese detalle de una economía consumista, pero eso no fue motivo de reclamos, al contrario, esa experiencia, nos permitió conocer que la sociedad se desarrolla lentamente, y ahora, son nuestros hijos, nietos y bisnietos, quienes disfrutan de las tecnologías del siglo XX. Por supuesto, los pequeños del siglo XXI, son otro mundo.         

Los Reyes magos de la Costa Chica, en la mayoría de las comunidades rurales, aún están pendientes de llegar con los regalos del 6 de enero. A ellos va nuestro reconocimiento por cumplir, humilde y modestamente con sus presentes... sencillos pero con cariño verdadero, con sacrificio pero mucho calor humano. 

¡Feliz día de Reyes paisanos!

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